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1.3.2. Amenazas a la seguridad de la red

Malas prácticas cuando se configuran los siguientes aspectos de una red pueden aumentar el riesgo de un ataque.

1.3.2.1. Arquitecturas inseguras

Una red mal configurada es el principal punto de ingreso para usuarios no autorizados. Dejar una red local, a cuyos usuarios conocemos, abierta y vulnerable a la gran inseguridad que representa Internet es casi como dejar una puerta entornada en un barrio de criminales. Tal vez no suceda nada en un determinado período de tiempo, pero en algún momento, alguien va a aprovechar esa oportunidad
1.3.2.1.1. Redes emisoras
Los administradores de sistemas muchas veces no se dan cuenta de la importancia que tiene el hardware de red que utilizan a la hora de realizar los esquemas de seguridad. El hardware que se considera sencillo, como son los enrutadores y los concentradores, dependen del principio de transmisión o principio de no interrupción; esto es, siempre que un nodo transmisor envíe datos sobre una red hacia un nodo receptor, el concentrador o enrutador envía una transmisión del paquete de datos hasta que el nodo receptor recibe y procesa los datos. Este método es el más vulnerable para enviar resolución de protocolo (arp) o control de acceso de contenidos (MAC), ya que esta forma de envío es accesible tanto por intrusos fuera del equipo, como por usuarios no autorizados dentro de él.
1.3.2.1.2. Servidores centralizados
Otro error posible de cometer dentro de una red, es el uso de computación centralizada. Una medida común adoptada por muchos comercios a la hora de reducir su presupuesto, es la de concentrar todos los servicios en una única máquina, relativamente poderosa. Esto puede ser conveniente ya que hace más sencillas las tareas administrativas, y el costo es económicamente inferior al de realizar configuraciones sobre varios servidores. Sin embargo, un servidor centralizado representa el único punto de acceso a la red. Si el servidor central es vulnerado, puede inutilizar completamente a la red, o peor aún, puede hacer que los datos sean fácilmente manipulados, o directamente sustraídos. En estas situaciones, un servidor central se convierte en una puerta abierta que permite el acceso a la red en su totalidad.